"Cuando el uno de Julio del año pasado, tuve por fin entre mis brazos a mi retoño Pablo, una doble sensación atravesó todo mi ser: por una lado la alegría de ser mamá por primera vez, y por otro la incertidumbre y el miedo de no saber cómo actuar ante esa criaturita tan pequeña e indefensa. Entonces fue cuando me planteé la siguiente cuestión: ahora tengo una doble responsabilidad, primero como madre que soy y segundo como pedagoga,¿SABRÉ EDUCAR A MI HIJO CORRECTAMENTE?"